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lunes, 23 de julio de 2018

El Empleo, Venus y la Puta Encina





     Probablemente este dato ya lo conocía, seguramente me había pasado como con otros anteriormente, en la época de mi "inquietud" científica astronómica, que por falta de interés, exceso de datos, o la poca relevancia que tuviera por el tema que en ese momento pudiera estar buscando, pasó al cajón del olvido y en consecuencia... pasó desapercibido.
     
     Todos los planetas del Sistema Solar, incluso los satélites, giran sobre sí mismos en el mismo sentido, a excepción del planeta Venus. Además, un día en Venus dura más que un año, ya que su período de traslación es de unos 225 días terrestres mientras que la rotación dura 243 días terrestres.


     Curioso, verdad? No solo gira al contrario sino que tarda más en cubrir un día que un año. Esto nos puede parecer de locos, porque podíamos pensar que si un año son 365 días, no es posible que éste culmine sin haber pasado todos y cada uno de esos días. Y es que claro, nuestra medición del tiempo está construida para adaptarla a nuestras características astronómicas-espaciales, o sea, que si nuestro planeta tardaba X en girar sobre si mismo, le pusimos el nombre de "día" y si lo que tardaba en recorrer el sol era 365 días, lo llamamos "año". Para complicar más las cosas y facilitárnoslas más de paso, dijimos que un "mes" es lo que tarda nuestro satélite (luna) en hacer lo propio con nuestro planeta, y éste lo compondrían 30 días + -. Y dando un giro más dijimos que un día lo dividiríamos en 24 horas.

     Con todos estos datos, me dio por pensar que la vida en venus -si esta fuera posible, cosa que no lo es por su composición física- sería bastante peculiar, es decir, tardaríamos más en ver anochecer o amanecer que, en ver llegar el verano o invierno, suponiendo que este tipo de estaciones existiera a tantos kilómetros del sol. 
     Y pensé que si el día fuera tan largo como el año, tal vez cambiaría nuestra forma de ver la vida y, una de dos, o aprovecharíamos más el día sabiendo que dura 5832 horas, aunque por el contrario el año se acabaría 140 días antes, o lo que es lo mismo, 4 meses y medio menos; o lo despreciaríamos más aún a sabiendas de la cantidad de horas que dispondríamos.  
     Tendríamos que decidir si: queremos estirar más los días o el año, o sea, vivir aquí o allí.

     Esta patética reflexión me llevó a recordar el magistral corto de animación de El Empleo, que pone de manifiesto, con una contundente crítica al estilo de vida de mierda que llevamos, producido por el capitalismo y su consecuencia consumista, la apatía y el sinsentido con el que afrontamos nuestro día a día, sin saber para qué ni el porqué, sin tener una tregua para la recapacitación, para darnos cuenta de qué tiene sentido y qué no, qué es importante y qué no, y sobre todo si eso me hace falta y me haría feliz o no, y si me lo hiciera... a qué precio lo podría conseguir.

     Reescuchando las palabras de Mújica, que decía que: "Hoy en día queremos acceder a todo, y lo hacemos con el intercambio de la plata, pero no nos olvidemos, que la plata, la obtenemos con la pérdida de tiempo, o sea que, cuando compramos, lo que estamos perdiendo es VIDA" Pero, es lícito y comprensible que alguien desee tener esto o aquello, le interpela el periodista, y Mújica contesta: "Clarooo, que se joda y trabaje más de lo necesario"

     Con estas reflexiones que marcan mi filosofía de vida, hice un breve repaso de lo que es en nuestra vida: un día.

     Un día hemos negociado que son 24h, teniendo en cuenta que un tercio lo usamos para dormir o descansar (8horas) solo nos quedan 16. De ellas 8, las utilizamos para trabajar, por lo tanto para nuestro disfrute, nuestra particular búsqueda de la felicidad y nuestro desarrollo emocional, intelectual y existencial, nos quedan tan solo 8 horas. 
     De esas 8 horas, cuántas gastamos en ir y venir al trabajo? Pongamos que 2, incluido el levantarnos y estar en condiciones aceptables para el trabajo que vamos a desarrollar (uniformidad, aseo personal, y otros). Ya solo nos quedan 6. Restemos ahora las que gastamos para las compras básicas, y mantenimiento de nuestras ayudas colaterales (coches, bancos, papeleo, averías, etc) como esto no es diario, restaremos solo 1 hora, por lo tanto solo nos quedan 5. Hay que comer, cenar y desayunar, por lo tanto hacerlo y recogerlo, esto nos resta ( solo el hacerlo y recoger, puesto que el comer lo puedo meter en la parte buena del desarrollo propio) siendo generoso otras 2 horas más, y ya solo nos quedan 3 míseras horas. Y... Recogemos y limpiamos la casa un poco? apañamos nuestros armarios y demás compartimentos? y, atención, si tenemos niños... cuánto nos ocupan? Bastante más de esas tres horas, verdad? pero solo restemos para todo lo anterior, lo relativo a la llevada y recogida de los niños, puesto que lo otro lo podemos meter en el desarrollo individual, y lo de la casa lo dejamos para el fin de semana, 1 hora menos, siendo, otra vez, enormemente generosos. Solo nos quedan 2 horas y dos días de fin de semana. Si gastamos una parte para la casa y otros compromisos, (por ejemplo el sábado) solo nos quedan las 16 horas libres del domingo y las 2 restantes de día a día.
     Analicemos esas 2. Qué quieres hacer, ver una película, leer, salir a pasear, jugar, hacer deporte, compartir ese tiempo con amigos, perros, hijos, familia... o quieres estar informado de lo que pasa y decides ver u oír noticias, documentales, o magacines. A lo mejor lo que te gusta son otras actividades como: pintura, idiomas u otras artes. 
    Elije bien, pues como vemos solo dispones de 2 horas al día. 
     Imaginemos que la parte de actividad física y familiar lo dejamos para el domingo. Perfecto, incluso el paseo y amigos. Ok. Y decidimos de diario consumir esas 2 horas en una peli o documental o información variada; dónde metemos lo de los niños y mascotas? No tenemos o... claro, no podemos, perfecto; donde colocamos el leer o deporte? Nada, ni leemos ni corremos, perfecto otra vez. 
     Resumiendo, vamos reduciendo las cosas verdaderamente importantes por la escasez de tiempo, dando relevancia solo a las que están relacionadas con la obtención de la "plata", sin darnos cuenta que la mayoría de esas cosas a las que hemos renunciado no requieren de un puto euro. Es decir, el capitalismo, otra vez, nos dicta el camino de nuestras vidas, nos marca las pautas y las directrices para no caer en la exclusión social, y por ende, gastamos más tiempo del desglosado arriba en obtener aquello que el consumo nos dice, reduciendo otra vez más, el tiempo para las cosas que sí nos harían felices de verdad, y por lo tanto, para conseguir las otras, esas que todo el mundo demanda y por lo tanto hacemos más caras y menos inaccesibles, necesitamos más dinero; y para conseguir ese dinero necesitamos más preparación profesional, y cómo la conseguimos? Con nuestro tiempo de vida en aprender y formarnos para acceder a esa empresa que requiere de todos esos requisitos. Y que una vez mostrada nuestra valía, nos irán dando más y más responsabilidad ligada a nuestro tiempo a cambio de más y más dinero que utilizaremos en comprar más y más cosas para amortizar todo ese tiempo extra perdido en el trabajo y la obtención del mismo, y para de manera absurda, justificar ante nuestro ego ese esfuerzo laboral, para al final, tener o la cuenta a tope o la vida a tope de cosas inútiles que seremos incapaz de aprovechar o disfrutar a causa se la escasez de tiempo, a no ser claro... que vivamos e Venus.

     Queremos vivir solo para, en el mejor de los casos disfrutar de 2 horas diarias? Merece la pena tanto esfuerzo para 120 minutos al día? no sería más coherente trabajar solo 4 o menos horas y ganar bastante menos pero por la única razón de que la mayoría de las cosas en las que empleamos el dinero o, son inútiles, o irrelevantes, o directamente relacionadas con el trabajo a desarrollar. Si al mismo tiempo le exigiéramos al estado, que debe protegerte, que no se convierta en empresa ni se privatice; la mayoría de nuestras necesidades estarían cubiertas, y ese poco dinero que vendría del poco trabajo, solo lo utilizaríamos para nuestro verdadero desarrollo emocional, intelectual y biológico. Y por consiguiente en la búsqueda de nuestra felicidad.
     
     Pero claro, ni esto es Venus, ni la vida es un corto, ni nuestra capacidad de razonamiento es la de Mújica. 
     Y todo esto me vino a la cabeza mientras, tumbado boca a bajo, contemplaba, la encina, la puta encina que hace mella cada vez que la observo, que me obliga a indagar más hacia mí, más hacia dentro, me hace reflexionar que si en ese momento soy feliz.... ¿Por qué no me que allí contemplándola?, la respuesta es fácil.... no tengo tiempo.





jueves, 15 de marzo de 2018

Peces de barro



      Por si se olvida, por si el tiempo te arrastra por playas desiertas, por campos estériles, por naves abandonadas y parcelas valladas; es hora de cerrar el libro amargo. 
      Por si el tiempo lo borra y te arrastra bajo la lluvia, por si te ahoga entre esa muchedumbre ansiosa y esperanzada; es hora de rechazar la bajeza, el abandono y la pena.
      Ni una página en blanco más, ni un metro sin rastrear... siento el asombro del transeúnte cómplice, de rostro oscuro y alma negra, que porta el secreto que le hará caer en lo más hondo del pozo de las miserias, mientras camufla entre zarzas la última pizca de dignidad que le queda.
      Por mapas de caminos se pierden, por olas de lagrimas navegan, mientras sopla el viento y lo aleja aun más de playas pobladas.
      Ya no sube la cuesta que le lleva a su casa, ni se queda a observar las espigas de abril, ni se para a mirar si le siguen... si viene a por mi.
      Los sentimientos chocan contra los vertices de la cordura, de la comprensión. Mientras ellos vagan por carreteras y valles, se pierden por lomas y lagos... y el viento sigue soplando, alejando más y más la confianza.
      
      Y el mar se hace eterno. Solo puedo navegar, arrastrar esas redes, por si queda algo que pescar.
      Zozobro en esa austera barca... sin remos ni esperanza. Solo oigo a lo lejos, al ruiseñor de la mañana.
  
      Por eso hago peces de barro, sin espinas...
      peces de barro... y los echo a nadar.


                                Entre Manolo y yo. Homenaje a "pescaito".

martes, 9 de enero de 2018

Pensamiento secuestrado



     Se nos llena la boca últimamente, por lo menos en TV, de que nos están robando la libertad de expresión. Que con la ley Mordaza, ésta parece un poco más cercenada. Diera la sensación de que nada o muy poco se puede decir, por lo menos públicamente, o por lo menos en medios públicos, ya sea en RRSS y demás. 
     Nos invaden los casos de personas que han sido denunciadas o imputadas por delitos de odio y otros por, en un momento dado, dar o escribir su opinión en alguno de estos medios, alguno en concreto de manera irónica o con tintes humorísticos, artistas otros, que lejos de dar su opinión, aunque ésta estuviera implícita en su obra, no dejaba de ser "ficción" y por tanto, no debiera considerarse opinión, sino arte con más o menos gusto.

     Pues bien, haré de fiscal de todos ellos, es decir, voy a defender que su libertad de expresión no esta cercenada, que va, porque no es ésta la que el sistema persigue, sino la libertad de pensamiento, el pensamiento independiente, libre, distinto... antisistema.

     Si observamos los distintos casos que últimamente han salido a la luz sobre libertad de expresión, observamos como en unos no se actúa y en otros sí, y nos llevamos las manos a la cabeza diciendo lo injusto que es que unas manifestaciones sean delito y otras no. Y es que desde ese punto de vista, claro que es injusto, porque es un punto de vista erróneo. 

     Decía J.L.Sanpedro, que no debemos luchar por la libertad de expresión, sino, por la de pensamiento. Si durante nuestra infancia o adolescencia, decía, cuando nuestro crecimiento intelectual esta en marcha; nos adoctrinan, nos inculcan determinados clichés, o nos reescriben por ejemplo la historia; nuestra manera de pensar ya estará condicionada por un sistema que habrá hecho sus deberes. Y de mayor o más adelante, cuando algo nos sea adverso y queramos protestar o manifestar nuestra disconformidad, ¿Qué creéis que vamos a gritar o pedir, o contra quién? Lo que el sistema implantó antaño con minuciosidad en nuestra cabeza. 
     Por eso se da tanta importancia y se defiende a la libertad de expresión, porque ésta ya esta manipulada, condicionada y controlada. Y no ha sido hasta ahora cuando se ha empezado a recortar, por la nueva aparición de varios focos o conatos de libertad de pensamiento, derivados estos en otra forma de libertad de expresión. Y es esto lo que se persigue, un pensamiento libre que pone de manifiesto las enormes lagunas y mentiras de un sistema caduco, rancio y que está al servicio de unos pocos para con nuestro esfuerzo e ignorancia poder sangrarnos y empoderarse.
   
     De ahí el esfuerzo que se hace para aclarar a la población que la libertad de expresión es intocable. Claro, lo que ésta no sabe es que el trabajo sucio ya está hecho, y los pequeños gritos que podamos dar están debidamente analizados, controlados y asumidos por un sistema que nos inculco hace tiempo aquello que debíamos gritar. 
    
     Solo hay que analizar cualquiera de las noticias que aparecen en TV. Te dan las posibles opciones donde debieras posicionarte, no te la ofrecen de manera que tú puedas pensar el porqué o el cómo, no, te sirven en bandeja el debate seccionado, dividido en partes cómodas donde tú, al poder decidir en cual de ellas te posicionaras ya te crees libre en elección y por consiguiente libre en la expresión. 
     La última muestra de ello ocurrió en la cabalgata de Reyes, otra vez, (obsérvese que siempre se suele dar en un marco donde el pueblo, de manera unánime, se sienta cómodo, capaz  de debatir porque lo entiende, participe  porque el tema le es cercano y por supuesto informado de lo que es el problema), la noticia nos la metieron con el debate incluido, con las partes a favor y en contra masticaditas, no había más elecciones: O estabas a favor de que los niños compartieran espacio con Draq Queens o en contra de un movimiento xenófobo. De eso, todo el mundo entiende, por lo tanto el debate general estaba servido. Ya teníamos a media población discutiendo de algo absurdo y por lo tanto divididos en dos partes debidamente controladas y admitidas por sistema. Daba igual que opción ganase, eso era lo que menos importaba, lo verdaderamente relevante era tener una vez más a la población enfrentada entre ellos y creyéndose libres por poder manifestarse sobre esos "temas serios", alejándoles de nuevo de los temas conflictivos que podían poner en jaque al sistema. Ya se sabía lo que se iba a decir, opinar o como se reaccionaria, por eso se permite hasta las ultimas consecuencias, porque no es nocivo para el sistema este tipo de debates.
     Ahora, pon en cuestión la legitimidad del gobierno, su transparencia, su manipulación durante estos años, pon en duda la monarquía, o el regimen de la transición, o propón un rodea el senado... en seguida saltan las alarmas y el sistema pone en marcha  su antídoto contra ese conato, no de libertad de expresión, sino obviamente de pensamiento. 

     Nos quieren divididos, pero solo en dos, es así más fácil de controlar, nos quieren desinformados, y aborregados, entretenidos y educados bajo un paraguas con tejido estatal que controla todo tipo de actuación. Observad todas las discusiones de la calle, lo banales y absurdas que son: la cabalgata, el Madrid, los productos catalanes, el coletas, Venezuela, el tuit de este o aquel, el romance de aquel o este, si es la DGT culpable o no del atasco en la AP7, si el chicle es o no agresor sexual, etc. Y es ahí donde nos movemos como pez en el agua, porque es ahí donde nos han dejado a nuestras anchas, donde nos has dejado crecer, en ese corto espacio nos dejan ser libres y decir, opinar o gritar lo que queramos, al fin y al cabo eso que vamos a decir, qué mal le puede hacer al sistema, ninguno. 
     Nos tienen donde quieren, debatiendo sobre gilipolleces ajenas a su responsabilidad, preocupados por tontunas y aterrorizados por algo nimio para lo que solo ellos son capaces de proporcionar una solución que acabe con nuestros temores, pero para eso solo tienes que dejarte llevar y no cuestionar los entresijos del sistema. Como decía la película: "vives cómodo por la manta de libertad que te proporciono y luego cuestionas el modo en que la proporciono". Tú solo disfruta, trabaja, compra, anhela y desea aquello que jamás tendrás, porque de esa manera nunca tendrás tiempo de pararte a pensar en que momento el sistema te tragó, porque si lo haces otro te adelantara por la derecha y te quitara eso que te prometieron que era tu derecho. Eso sí, si alguna vez te frustras, sal a la calle y ¡grita, grita alto y fuerte!: Que estas hasta la polla de los catalanes, maricones o de los inmigrantes, sal y exprésalo con total libertad, estás en tu derecho de expresión libre y el sistema... te lo permite. 



jueves, 27 de julio de 2017

Piloto Automático




     Me encontré ayer de casualidad con esta... metáfora. Hacía referencia al modo de vida que la mayor parte de la gente lleva. Ésta, entraba de lleno en mi teoría del comportamiento borreguil que adoptan las personas, aquellas que no meditan ni un instante el porqué o el para qué. 
     El piloto automático se usa principalmente en los aviones, pero también en otro tipo de vehículos o transportes: Barcos, trenes, camiones, etc. Éste, no es más que otro sistema que se incorpora para minimizar el factor humano, léase aquí factor humano como claro ejemplo de eufemismo de error humano.
     La principal característica de este avance es el tomar los mandos o control por parte de un sistema artificial inteligente que previamente se ha configurado basado en unos parámetros, premisas y datos técnicos, con la finalidad de ayudar al humano, es decir, evitar que la improvisación, la emoción, el azar o simplemente la intuición puntual en un momento dado, pueda ocasionar un desastre.

     Para este tipo de cuestiones, en que todo tiene que ir sobre lo previsto y sin alteraciones posibles, el sistema es perfecto, el problema es cuando este automatismo lo aplicamos a nuestra vida diaria y cotidianidad, porque es entonces cuando nos convertimos en parte de un sistema manipulado, articulado y programado por otros para que nada ajeno a lo establecido ocurra y todo vaya... sobre lo previsto y sin alteraciones posibles. 

     Esto, a corto plazo, es cómodo incluso para el practicante, puesto que deja en manos del sistema - Piloto Automático- su devenir, y éste transcurre, en teoría, plácido y sin sobresaltos.
     Pero qué ocurre cuando abandonamos nuestro ser, nuestro sentido, cuando anulamos nuestros sentimientos, cuando dejamos de investigar, de probar otros caminos, cuando no contradecimos la versión ortodoxa ni ponemos en tela de juicio esa ruta facilona que unos ingenieros programaron en el sistema de nuestro navegador. Pues que nos convertimos en armatostes deambulando por ahí, ya sea por mar, tierra o aire; donde solo hace falta una gran torre de control (y libre?) para hacernos llegar a ese destino que previamente nos gravaron mediante consignas virtuales, y nos hicieron comprender que ése era nuestro fin, nuestro destino.

     Dónde se ve y se aprecia esto? En cualquier situación diaria. Pero esto no es nada nuevo, que va, ya se iba denunciando hace años con el conocido refrán: "si culo veo, culo quiero" solo que ahora ya sabemos quién nos dice qué culo anhelar, en qué momento desearlo y cuánto vale. 

     Ejemplos...? mil: No creo ni en dioses ni en religiones, pero me caso por la iglesia y bautizo a mi niño -PILOTO AUTOMÁTICO. Sé que me va costar atender como se merece a mi hijo, aun así lo tengo, ya me lo cuidarán otros - PILOTO AUTOMÁTICO. Veo que la gente publica con ingenio sus cosas por la red, aun careciendo yo del mismo, subo hasta el color de mis bragas - PILOTO AUTOMÁTICO. Han dicho que lo cool es Cádiz; llenemos sus costas de toallas -PILOTO AUTOMÁTICO. Que no, que no, que ahora es Almería; recojamos los trastos y vayamos para allá - PILOTO AUTOMÁTICO. Que han dicho que a correr... al Decatlon a por el disfraz y a tirarme a la calle a 40º -PILOTO AUTOMÁTICO. Que no, que no, que ahora es bici... a comprar la bici y a seguir bajo esos 40º pero a más velocidad - PILOTO AUTOMÁTICO. Que se oye que lo que peta ahora es Instagram... a subir fotos del culo.... que no, que no, que lo que lo peta son las piernas... a enseñar pata... que no, que no, que eso esta out, ahora es la espalda y si se puede algo más... a despelotarnos y subir nuestra intimidad - PILOTO AUTOMÁTICO. Coño, que ahora lo que se lleva es quejarse de lo que suben... a bajarlo otra vez y a reclamar al maestro armero -PILOTO AUTOMÁTICO. Que veo por la TV (a ver dónde coño va a ser) que a los niños se los pixela y se les cuida de las RRSS... ¡vaya! ya es un poco tarde, tengo mi History Book en la nube, aun así mandaré una queja por escrito con amenaza incluida a todo aquel, excepto yo, que no cumpla con ello, un escrito claro está, a través de twiter - PILOTO AUTOMÁTICO.

     Sobran ya más ejemplos, ha quedado claro en qué situaciones, sin dejarnos atrapar por la cordura, por el sentido común o por la racionalidad; apretamos el botón de Piloto Automático y ... nos dejamos llevar; no sea que volar, correr o navegar a contra corriente nos excluya de este sistema, nos señale con el dedo o lo que es peor, me prive de unos likes
     Pero no es en la obsesiva manía de la RRSS en las que hago hincapié, no, esas son hasta... comprensibles, porque entran en el ámbito del ocio y del entretenimiento, y quién somos nosotros para decir a la gente cómo entretenerse; para eso ya esta el sistema. Es en el resto de situaciones diarias de calado más profundo donde ponemos, sin prejuicio alguno y sin dudas, el Piloto Automático, y dejamos que sean ellos, no solamente los que decidan qué hacer durante el ocio, sino, también: En la vida sentimental, laboral; en la forma de vida espiritual, religiosa, política; y hasta en la formación intelectual. Son ellos los que forman tus gustos y costumbres, los que definen tus tendencias para hacerte formar parte de una tradición, una forma de comprender la vida que no debe ser errónea puesto que la mayoría lo hace, y si en ese transcurso ideológico llegas a perderte porque aparecen pequeños trazos humanos que hacen plantearte todo de nuevo, no te asustes, no entres en pánico: pulsa el botón del Piloto Automático y recuperarás tu rumbo al paraíso prometido.
      Porque cuando el factor cognitivo hace presencia... el sistema esta ahí para combatirlo.

jueves, 26 de enero de 2017

El Cuadro



     Hicimos la foto. Fue cuando Marta era "modelo" y yo "fotógrafo". También era cuando formábamos una familia.
     Esa foto siempre me gustó. Era especial: su contenido, su encuadre, sus colores, su significado.
     Estuvo en mi cabeza mucho tiempo. En ocasiones pensé en plasmarla en un cuadro al óleo u otra clase de pintura. Los artistas ya los tenía decididos, pero al final deseché esa opción por la poca convicción que me daban los elegidos.

     Esto ocurrió hace mucho, años incluso. Pero el tema seguía ahí, guardado en el cajón de los proyectos. Tiempo después llegó el fatídico momento, algo más tarde la tremenda alegría y por último, otro componente más, y esto hizo que el cajón se fuera cerrando poco a poco. Luego llegó nuestra casita de campo, y eso lo cambió todo.
     Parecía que jamás se fuera a tocar más el tema del famoso cuadro que persistía en mi mente. Pero... había que adornar y decorar la casa. Y volvió a pasar de nuevo más tiempo aún. Cuadros, lámparas, cortinas, muebles y demás, todo un año lleno de idas y venidas cargados de ideas y planes para aportar a la casita el encanto que queríamos.
     A mi desde el principio me gustó un cuadro de un mapa antiguo, de tamaño considerable, que se sostenía bajo un marco recio de madera como el de los colegios de hace años. Era algo costoso, pero no  me importó. Lástima que no hubiera más y que ese no se vendiera. Al final optamos por el plan B, algo más sobrio, menos original y por lo tanto... algo que  no me llenaba.
     Seguía pasando el tiempo, y cuando me sentaba en frente de aquella construcción de chapa que sustituía al mapa de mis sueños, notaba que faltaba algo o... que sobraba.
     Un día me decidí. Dije: Marta, te doy una semana para que decores esta pared de nuevo. La idea le gustó, y volvimos a retomar la idea del mapa del año anterior aprovechando  que el nuevo catálogo de la tienda llegaba a nuestro buzón. Pero nuevamente el destino quiso ser adverso, y, o bien no lo tenían en tiendas, es decir, solo en web, o no se enviaba por contra reembolso. De nuevo mi frustración. Lo daba por perdido: "le den al puto cuadro" ladraba yo indignado.

     Un día Marta me ofreció otra opción: Una página web donde se hacían a medida cuadros en lienzo o metacrilato que tú quisieras y... entre sus dibujos aparecían mapas parecidos al que yo en su día quería. Me puse manos a la obra: elección de tamaño, forma, grosor y modelo. Solo faltaba elegir qué mapa, de todos los que allí había, me gustaba más. Se le podía dar más o menos textura, color o tono. Esto me llevó algún que otro día más, pues no estaba seguro qué sería lo mejor.
     Un día libré, y dije: "Hoy lo elijo y lo pido ya", y cuando estaba en ello, una casilla en la parte superior anunciaba que también se hacían cuadros de una foto que "tú" eligieras¡¡¡ Saltaron la alarmas, saltó a mi cabeza el proyecto de hace años, se abrió de golpe el cajón que se cerró antaño.
     Me puse como loco a buscar la famosa foto que hice hace años, rebusqué en archivos, removí aparatos móviles, ordenadores, discos duros... al final lo encontré. 
         Ya solo faltaba enviarla... pero otro contratiempo retrasó nuevamente la operación. El archivo tenía que pesar más de 300kb y éste solo llegaba a 280kb, desistí por completo y empecé a elegir mapas otra vez. Pero una idea me alumbró cuando estaba en esa tarea: ¿y si edito la foto con un editor y en ese proceso le meto más información y con ello más peso? De nuevo las prisas y el atropello, busqué el editor, bajé la foto, le metí cuatro cambios y cuatro filtros y conseguí que llegara a 1080kb, de sobra.

     Por la noche, ya con Marta, perfilamos el pedido y por fin le di a enviar. A ella le sorprendió que hubiese elegido aquella foto que apenas recordaba. La idea le pareció buena y el pedido se ejecutó.
     Solo faltaba esperar. 72 horas. Día de envío sábado. Recepción en la casita.
     Todo sobre los planes. Cuando el de la agencia llegaba a la puerta, Marta aparecía por la calle. Lo recepcionó, lo pagó y lo guardó. No lo puso, y ahí está la clave, solo lo planteó encima del sofá para ver cómo quedaría. Le gustó, me envió una foto y lo guardó en la habitación para ponerlo el finde siguiente cuando estuviera yo también. 

     20 de enero, viernes, el finde esperado. Llegamos pronto aunque ya de noche. Yo a lo mío: repasar grifos, grados, calderas, y demás; Marta a lo suyo: guardar trastos, comida y apañar a los Nanus. Todo ok. Creo que me merezco un cubatel. De pronto me dice: "Qué, ponemos el cuadro o qué", mejor mañana, dije yo. Y ella como si un espíritu la hubiese  poseído contestó: "No, se pone hoy, mañana ya veremos", y eso hicimos, ponerlo. 
     
     Quedó bastante bien. Ya estábamos todos en nuestra casita: Marta, Nanus, yo y... ella. Por fin juntos un montón de tiempo después. Pero... ¿Cuánto?
     El día siguiente transcurrió con total normalidad, puse un grifo nuevo, un logro para mí, y abonamos algunos árboles frutales de la parcela, poco más a parte del disfrutar de todo aquello nuevamente.
     Lo curioso llegó al día siguiente, domingo 22 de Enero. La anécdota llegó en forma de aviso o mensaje: Google informaba a Marta de que hoy hacía 5 años de la publicación en su página de una foto... Sí, la famosa foto. Eso indicaba que probablemente la foto fuera tomada originalmente dos días antes, es decir, el 20 de enero de 2012, y por la hora en que solíamos hacer el reportaje fotográfico, calculo que sería casi casi, la misma hora en que, 5 años después yo colgué el cuadro en la pared. 5 años. Tal vez el tiempo adecuado para dar por finalizado el luto.

     No pretendo buscar similitudes disparatadas ni casualidades paranormales, ni emular a Cuarto Milenio. Solo digo que una vez más un sentimiento interno pasado puede condicionar un presente con el fin de representarse para siempre en el futuro. O tal vez sea pura coincidencia, no lo creo, lo único que sé es que cuando revelé esa foto hace 5 años sabía que iba a ser especial, lo que ni yo ni nadie sabía era el porqué lo iba a ser, ni la historia tan triste que, todavía hoy, esconde ese lienzo.

     "Me gustaría pensar que fue "ella" desde allí la que, con su magia, movió los hilos del caprichoso destino con el fin de que supiésemos, que aunque lejos... sigue estando con nosotros"




                 "Te lloré como para rebosar mares... como para reflotar naves"  MALVA - M. Garcia