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martes, 28 de febrero de 2012

Naturaleza muerta

     Comprobando las profundidades y demás historias, fotografié estos...parajes, aunque más bien parece eso, naturaleza muerta. Bien porque no llueve o por lo dejado de la zona, en fin, ahí dejo los resultados, que no logre conseguir por cierto, no importa, seguiré practicando.

Comienzo la ruta, y me encuentro con el río Henares a su paso por el parque.
.

Intento enfocar a HF, para ver toda la extensión del caudal, sin consegirlo, aun así, no queda mal.


Otro enfoque, igual de mal.

Lo mismo, pero por lo menos tiene algo de gracia el encuadre.

¿-?; no se que hacía allí, pero fue lo que dio algo de creatividad al día, y tal vez la mejor de todas.

Gran angular en toda su expresión. Claro ejemplo de para que vale un GA.

Parece el Teide desde abajo y un poco desértico, curioso.

Unos cardos borriqueros enfocados con zoon  y plano corto, puede quedar extraño.

Plano largo de lo que es realmente la otra imagen.

Plano central del modelo "Cardo", que posa sin moverse para mí. 

Podía haber quedado chulo, si  no hubiera tanta mierda en el canal, y yo me hubiera esmerado un poquin.

Intento fallido de buscar algo llamativo, como eje central el árbol.

Aquí sí puede haberse conseguido, pero tiene un poco de sobrexposición.

Un merendero. Enfoque selectivo, quedo igualmente sobrexpuesto el palo central, tal vez usé mal la medición.

Plano malo de algo que podía haber quedado algo más artístico, pero me mojaba. 

Bueno, parece que lo he conseguido, objeto chulo, plano logrado, enfoque bien y luz...bueeeno.

Desde otro angulo.

Intento de Macro, no sé ni como quedo....da igual¡ una más.

Termino el camino y hago la última intentando encontrar la HF en el árbol, pero nada, ahí tampoco estaba.



     Bueno, hasta la próxima. Espero que con algo más de calidad. Y si no, pues nada, a seguir gastando carrete.... ah, no, que no llevan.
     

lunes, 27 de febrero de 2012

Salida nocturna, Nikon night´s

     Paseo por el barrio después de un aburrimiento total. Cojo la cámara y voy a practicar las técnicas últimas. No son gran cosa, pero es lo que toca.... ya ves¡¡


 La luna, zoom total 810mm, no está nitida, con
ese tele tan alto se necesitaba más tienpo y algo más
de calidad de lente y sensor.
 Desde puente. Tan solo un 2" pero debido a la
velocidad de los coches el efecto "pinta luz" se
logra igualmente. f4.
 Igual pero más oscura debido a menos tiempo 1´6"
mismo f4 para lograr más luz y una nitidad cercana
solo al enfoque.
 Mitad y mitad 1´3" No se ve ningun coche, tan solo
el haz de las luces que han pasado.
Plano de la plaza. Se ve nitido aun siendo noche.
3" f4, la razón de la nitidez aparte de los 3 segundos
es porque se a enfocado a HF aprox. que con ese
objetivo y ese diafragma era de unos 6mts aprox
osea, el arbol o la farola. Está algo más clara por reduccion
de tungsteno.
Torre garena. 4" f3,4. se aprecian algunas estrellas
debido a la gran apertura y el largo tiempo.
Otro plano de lo mismo, si hubiera puesto un f más cerrado
no se verian las estrellas pero se veria el final de la torre más nitido,
pero como al final de la misma no hay nada de luz no
se pareciaria nada, por lo tanto ésta era la mejor opción.

domingo, 26 de febrero de 2012

Pintando la Luz


Habitación totalmente oscura. 3" de tiempo. f5.
Linterna manual pequeña. 
 Habitación oscuridad total. La luz es de una barra
de incienso, no se ve nada más, como en la anterior
porque la barra no logra iluminar nada más.
 Misma situación que las anteriores, 3" -f5, linterna
pequeña manual, pero utilizando el flash, éste para
la imagen un instante en el que el sujeto sale inmovil
y la exposición sigue durante los siguientes segundos
tomando toda la estela que ha ido dejando la luz.
 Otra igual.
 Ésta sin flash, se ilumina solo lo que el poco destello
de la linterna ilumina la habitación. 
Con barra de incienso en oscuridad total.


miércoles, 15 de febrero de 2012

Exposición Nocturna


Aquí dejo mis últimas practicas de foto nocturna, en base a las técnicas y consejos.

 
 Torre la Garena. 19:20, noche casi total.
Tiempo de exposición 4" ISO 160, f 3´5
Objetivo 22,5mm.

                                     
  
                                              Torre Garena, misma exposición, otro ángulo.
                                                Con velocidad lenta se puede captar todavía la
luz del cielo, aún siendo casi de noche.


Cartel publicidad. Glorieta Repsol.
Teleobjetivo 810mm, 4", f.5´3, ISO 160
Se ve totalmente nítido y claro, aún estando a
medio kilómetro aprox.


 Misma posición y exposición, tele 500mm aprox
4" y diafragma anterior. Tiene un poco de trepidación.

En esta se ha aumentado el ISO, de 160 a 400, como se ve el sensor absorbe mas claridad
y se precia todo el nombre del hotel bajo sombra, en detrimento de mucho más ruido y una
más que notable aberración cromática.


 Puerta de Madrid, Alcalá de Henares. Noche total
aún así se ve el cielo gracias a la larga exposición, 4"
con un ISO 160 y un f 3´5 y un gran angular capaz de
enfocar con nitidez toda la totalidad del encuadre con
un diafragma intermedio.

 Puerta Madrid. Encuadre mejorado y algo más de
objetivo, un 35mm aprox, Modo manual con control
de exposimetro.


Universidad de Alcalá. Noche cerrada, luz tungseno,
sin ajuste de WB, grán angular, y tiempo de expo. similar
Encuadre a casi ras de suelo y escorado por obligación.

Capilla Plza Cervantes. Noche total sin ajuste de blancos,
de ahí el color amarillento, grán angular, velocidad lenta y f medio.



lunes, 30 de enero de 2012

Cadul

     .....Vapor, a 40º, el chorro de caudal caliente empaña absolutamente todas las cañerías, el espejo no refleja nada, solo vacío, niebla, vaho que inunda el baño en su totalidad. El grifo a metro y medio no deja de caer. Introduce la cabeza debajo con el fin de limpiar su alma, borrar su memoria, desvanecer su imagen; que se evapore por la rejilla extractora. No puede. Su rostro le sigue, su tiritona le taladra la cabeza, la noticia persiste aún en su mente. Apoya los brazos doloridos en el mármol, respira hondo e intenta finalizar su ducha. A su lado, en la mampara, una carrera suicida de gotas por lograr ser las primeras en llegar al final hacen surcos curvados sobre el cristal, dejan su huella, crean incluso jeroglíficos indescifrables. Después de varios minutos todas están en el vértice de porcelana, se han derrumbado de golpe, en un instante, como sus lágrimas, que ahora son un torrente imparable de tristeza, angustia y soledad por esa irremediable perdida.....



    Mucho era suponer. Pero se veía venir. El tiempo le seguía los pasos desde hace meses. Le acosaba como él lo hacía antes, a la carrera, sorteando todo tipo de obstáculos. Al final fue presa, cuando antes había sido cazador.
     Primero fueron sus ojos, luego su enorme olfato, más tarde su magnífico oído; pero la venganza no quería ser sutil, rápida e indolora, no, quería resarcirse de todas aquellas vidas que se había llevado por delante, por eso después atacó a sus patas, y poco a poco iba debilitandoselas hasta que  le fue imposible levantarse y convertirlo en una caricatura de si mismo, un harapo, una piltrafa, un rostro enfermizo en un cuerpo raquítico. Un espíritu vencido, un perro abatido.
     
     Le llamaban Bill, era su nombre de guerra. Y era allí donde se mostraba tal y como era, para lo que había sido entrenado. Para el campo de batalla, para el cruce de disparos, para el aleteo de aves y quiebros lagomorfos.
     Tres lustros o más le contemplan, tres o más generaciones. Más de tres refugios conoció, en tres o más vehículos se monto y otras tantas tierras monteó.
       Perro mimado, el preferido de ella; el más acariciado, el  más cobijado, el más venerado. Apenas conoció el frío, el hambre, el calor extremo. Pocas veces tuvo algo que compartir. Celestina contemporánea, zalamero y desconfiado. Noble, independiente y fiel.
     Calentaba los pies en invierno, refrescaba su tripa a la llegada del verano escondido bajo la cama. Él también tenia miedo, como yo, huía de sus fantasmas, de sus temores, de sus sombras, buscaba protección en la oscuridad de la habitación y allí, protegido por un montón de iconos, escapaba de la rutinaria vida semanal. Aveces por las noches, incluso en alguna tarde estival donde la siesta era casi obligada, se le oía soñar, lo hacía en alto, luchaba contra sus pesadillas; un conejo que se le escapaba, una liebre demasiado hábil, una pelea con algún dogo más fuerte que él, o tal vez solo era miedo, miedo al abandono, a la falta de cariño, a la ausencia de afecto, a no ser correspondido por eso que a "ellos" les sobra, les viene de serie, les es innato: Amor a fondo perdido.
     Su sonrisa. Todavía la recuerdo, me parece verla aún. Un gesto confundido y acompañado por un meneo negativo de cabeza, que en ocasiones nos hacía dudar si reía o gruñía. Posesivo, rancio, seco. Con sofá propio, cama a medida y costumbres fijas.
     Los últimos años los pasó en un garaje, como un coche viejo al que ya nadie quiere montar. Una reliquia de coleccionista oculta sólo para los grandes eventos, estos que él nunca más viviría, esos que pasaron a mejor vida, al baúl de los recuerdos. Un arcón que guarda algo más que una escopeta, una canana, un pellejo de odre y unos cartuchos mojados, inservibles. Se cerró hace tiempo, y sin saberlo él ocultó allí también su esencia, su raza y parte de su casta. El resto lo conservó y lo fue dosificando poco a poco, a medida que su mermado cuerpo lo iba necesitando, sacando fuerzas de no se sabe dónde, arrestos y unas últimas bocanadas de aliento tenaz.
     Duerme entre patatas, verduras varias, bidones de aceite, cajas de leche, juguetes infantiles y trastos inútiles. Lo hace sobre una manta con tantas o más vidas que él. Su señero premio es un cuenco de agua y otro de triskis simples como la vida que ahora le rodea, la oscuridad que le envuelve, la soledad que le vigila adosada al otro lado de la ventana. Está encerrado.
     Ya nadie le recuerda, nadie rememora sus hazañas, nadie vitorea su nombre, ya no oye el grito con aliento de su apodo de guerra, nadie le hostiga, nadie le incita a que siga corriendo, siga buscando, siga desmenuzando esa boca, esa aulaga, esa maraña. Todos son veteranos como él. Abandonaron su lucha antes incluso. Son libros de recuerdos, con sonetos de batallas, discos viejos con canciones repetitivas que nadie recuerda, que aburren a otros, que suenan a fabula a los más jóvenes. Pero existió, vaya si lo hizo, ocurrió tal y como lo cuento. Fue el más grande, el más constante, incansable, el Bill, para nosotros Cadul.

     No se atreven a varear ese olivo. Excusas de que están verdes, como dijo la zorra, que están pochas o que son pequeñas, o simplemente saltan de acebuche. Lo hacen a conciencia, a sabiendas que debajo se oculta su cuerpo y merece un respeto. Un pequeño culto a su alma, a su recuerdo, ese que miraba con gesto fruncido, entre risa y gruñido.  No es un olivo más, es el humilde panteón de esa familia de cazadores, de esa estirpe única de perros cetreros que dieron su vida con un solo objetivo, por una sola razón: ser fieles a su amo y entregarles todas y cada una de las gotas de su sangre. 
     Abandonan el campo cargados con todos sus aperos de vareo, sacos y demás utensilios de recogida. Van cansados, llenos de barro, ropas sudorosas y frente tostada; gorra calzada en la nuca y pantalón caído. El coche vira hacía la cuesta y se encamina a la carretera de cantos y tierra sin asfaltar, directos al pueblo, al calor del hogar. Antes de dejar definitivamente el lugar, toca instintivamente el claxon y de manera mágica le parece ver a Cadul salir de  entre los árboles.....


.....corre desesperado, lo hace raudo, ligero como el viento que le recorre el lomo acariciándolo, husmea cada encina, cada arbusto; sigue a una despistada liebre, ahueca el vuelo de un joven bando de perdices, un grupo de palomas huye aterrorizadas por su presencia; es el Cid de los canes y ellas lo saben. En su cabeza suena un inexistente e imaginario tiro, se para, afina el olfato y adopta la pose clásica de alerta, se clava inerte y marca la pieza. 
     
     El conocido vehículo se aleja, su imagen se desvanece para siempre. La suya también lo hace, la tierra se lo traga, lo quiere para si, lo custodiará allí y lo protegerá para el resto de la eternidad.
      
                                        
                                           Cadul. 28-Oct-2011